Escondida en los espectaculares cañones excavados por los ríos Sil y Miño, la DO Ribeira Sacra es una de las regiones vinícolas más impresionantes y ricas en historia de España. Sus empinados viñedos en terrazas, moldeados por siglos de viticultura monástica, son un testimonio de la determinación humana y del respeto por la naturaleza.
Pero esto no es solo cuestión de raíces antiguas. Ribeira Sacra está en alza. Con su mosaico de minifundios, sus raras variedades autóctonas (algunas compartidas con el vecino Portugal) y una cultura vinícola cada vez más vibrante, esta región está siendo comparada con lo que fue Priorat hace dos décadas: agreste, auténtica y llena de potencial.
Hace no mucho, los vinos de aquí eran rústicos y olvidables. Hoy, gracias a un meticuloso trabajo de viñedo y a una elaboración refinada, son expresivos, puros y llenos de vida.
¿Una bodega al frente? Dominio do Bibei. Sus vinos son absolutamente electrizantes: desde el sedoso Lalama, fiel al terruño, hasta el elegante Lacima y el textural y mineral Lapola. Son vinos que hablan en voz baja pero dejan una profunda impresión.
https://classic-vins.com/?s=bibei Y para algo más informal pero absolutamente delicioso, no os perdáis el Refugallo, su jugoso y aromático tinto hecho para barbacoas de verano y noches largas. El nombre significa «las sobras», pero que no os engañe: esta botella rinde mucho más de lo que su precio sugiere.
https://classic-vins.com/wines-andorra/refugallo/ La Ribeira Sacra no es el futuro del vino español: es el ahora.